“Reflexiones sobre la creación coreográfica”
Ensayo de Joel Inzunza Leal


 



Creación coreográfica: Pasaporte a la historia y viaje personal

El intento occidental por poner en tela de juicio las formas transmisibles de la danza y su continuidad en el tiempo, hace que en la actualidad las formas de procedencia de una actividad artística tan efímera como es la danza, vayan en la búsqueda de una base más sólida. Por eso discusiones y tendencias como “pensar la danza ”o “escribir la danza”, son cuestiones que rondan a los críticos y teóricos de las artes del movimiento como hechos fundamentales de estudio en la concepción de una obra.
Las tendencias de la danza contemporánea en occidente, están ligadas hacia una comprensión de la danza con bases fuertemente arraigadas en referentes filosóficos. Como si a través de esta área fuese posible encontrar sustento argumentativo para “hablar” o “fundamentar” la danza en la actualidad.
Fuera de cuestionamientos sobre la génesis o autonomía, surge la necesidad que encontrar bases de cierta profundidad en las propuestas artísticas o bien encontrar el contenido por sobre su forma disociando un paradigma latente del siglo pasado.
La tendencia formalista de la post- modern dance a cargo de Balanchine y Cunningham[1], cuestionaron las formas aparentes de encontrar cierta autonomía en el discurso de la representación de las artes escénicas de ese entonces, anclándose muy fuerte de la forma por la forma misma y la explotación del lenguaje de la tecnica académica/clásica, por sobre la comprensión de la obra.
Por otro lado las tendencias contenidistas o conceptuales de Jerôme Bel o de Matilde Monnier por nombrar a algunos, dejan a un espectador/interprete sin herramientas de comprensión de la pieza danza, alejándolos cada vez mas del consumo diario de estas manifestaciones, entregando cada vez mas signos de complejo desciframiento, sin pretender que la danza tenga un sustento narrativo de representación como es el teatro; pero si que pueda entregar cierta indulgencia para con el espectador.

Desde la academización de la danza en Francia
[2] en el siglo XVII, la historia de la danza ha experimentado diversos tratamientos sobre su representación escénica como obra artística.
Desde un planteo personal, la exposición anteriormente señalada tiene suma relevancia a la hora de abordar metodologías de trabajo respecto a la creación coreográfica. Puesto que su pasado, presente y futuro cercano, contiene bases referenciales sobre el acercamiento de la danza contemporánea al público de diversas sociedades.
La concepción estética de las obras de danza contemporánea recoge ciertas tendencias de la historia del arte, como el minimal art, pop art, dadaísmo, naturalismo, realismo etc. Brindando al espacio escénicos diversas texturas estéticas y de riqueza en las diversas propuestas coreográficas. Piezas como MayB
[3] de Maguy Marin proponen al espectador la posibilidad de viajar sobre el tiempo real en el que se ejecuta la pieza, hacia lo inaprensible de las emociones como construcción de sentido cuasi-fílmico que se logra en la obra.
Grupos tales como DV8 de Lloyd Newson
[4], L’esquisse de Bouvier-Obadia[5], la Wupertal Tanztheater de Pina Baush[6], Última Vez de Wim Vandekeybus[7], por citar algunos coreógrafos. Realizan propuestas interdisciplinarias que suprimen ciertos límites entre la danza, cine, teatro, bellas artes y música. Es posible conocer y dilucidar elementos que caracterizan cada rama o línea artística, pero nos resulta casi imposible establecer sus diferencias para con la puesta en escena, pues la vinculación y relación de uno con el otro lo descompone, deconstruye, resignifica y yuxtapone símbolos universalmente conocidos, para incluso crear un nuevo código de acceso al mundo sugerido por estos artistas.
La mirada realizadora del cine, es un mundo de profunda atracción, incluso en sus diversas corrientes como el realismo mágico de Fellini, de Buñuel o de Kurosawa, el realismo decadente de Ingmar Bergmar o de Andrei Tarkovsky quienes trabajan estéticamente la construcción de un sentido dramatúrgico, a través de una significación personal.
La fascinación por la descomposición de signos universales y la mirada única y reveladora que provocan en el espectador, invitan de manera reflexiva a una belleza particular sobre temáticas humanas, políticas, fantasiosas y enigmáticas.

[1] Cunningham desarrolló su trabajo en la danza moderna, vinculado en el trabajo puramente corporal, en cambio Balanchine desarrolló su trabajo en la danza clásica, enfocando su atención en la tecnica, como técnica misma.
[2] 1661 creación de la Real Academia de Música y Danza en Francia a pedido del Rey Luís XIV, conocido también como el Rey Sol.
[3] MayB Obra de danza contemporánea basada en el libro de Samuel Becket
[4] Danza teatro Inglesa, se hace referencia a las obras “Strange Fish”, “The cost of living” y “Monocrome dream”.
[5] Compañía francesa de mediados de los 90’, se hace referencia a las obras “Le Noce”(video-danza), “Le Chambre” (video-danza), entre otras.
[6] Danza teatro de origen Alemana, se hace regencia a obras como “Nelken”, “Café Müller”, entre otras.
[7] Compañía Belga, que realiza trabajos de gran exigencia corporal y escenográfica.